jueves, 29 de abril de 2010
"DIOS ICARO"...Una historia en el presente.
Escuchar un consejo, una orientación y rectificar es de sabios, nos hace ser prudentes. Pero, la juventud de hoy piensa que tiene el mundo a sus pies, pareciera que no toman el consejo de las personas de mayor experiencia, personas que han conseguido y mantenido con esfuerzo lo que tienen. Es que hasta la vida misma se mantiene siendo prudentes. He allí lo que perdió Icaro cuando su padre le indico que no volara alto pues la cera de las alas se derretiría, tampoco bajo pues el agua las mojaría y no saldrían con vida.
Icaro se sintió tan atraído por la altura que ignoró los consejos de su padre, se dejó llevar hasta perder la vida. A diferencia de los dioses de esta historia, los seres humanos poseemos una característica psicológica que debemos cuidar. Se trata de la humildad. Icaro no mantuvo humildad al escuchar consejos de su padre y así muchas personas que quizás alcanzan la fortuna, se ciegan a la prudencia de un momento a otro y sin medir consecuencias pierden hasta la vida.
No nos convirtamos en Icaros del presente.
martes, 27 de abril de 2010
AMAR.
Ovidio, a través de su libro: "El Arte de Amar", nos refleja, sin proponérselo, que existimos para amar a alguien predestinado por Dios. Cada persona, cada ser humano debe amar a quien Él le da como acompañante. Codiciar lo ajeno, resulta más tentativo para muchos, que se valen inclusive del engaño para alcanzar a ese ser en especial. Sin embargo nada permanece oculto para siempre, menos cuando hay falsedad.
En lo particular, a veces observamos personas que "les ponen el mundo chiquitico a otros" y hasta han sido objeto de chantajes, siguiendo la idea de que en el amor todo se vale...pero si hay cosquillas en el estomago, es cuando la cosa se pone fea!!
Pero, cuando queremos algo y a alguien, tratamos por sobre todas las cosas de obtener lo que queremos.Es sólo cuestión de luchar.